El otro día tuve una conversación sobre la presa del Atazar, no recuerdo por qué; es una bonita presa que retiene aguas para la capital del reino. Al parecer, cuando se construyó, un ministro ilustrado dijo obcecadamente que tenía que ser una presa bóveda. Yo de presas no sé nada, pero los ingenieros que sí sabían palidecieron. Semejante tipo de presa no se podía construir en el subsuelo de Madrid, no era la técnica adecuada y representaba un peligro grande. Pero el ministro había hablado, y se hizo como dijo. Alguien explicó que por eso es la presa más vigilada del mundo, con mediciones frecuentes e inspecciones detalladas, porqué si se rompe se inunda Madrid.
A raíz de esto mi mente efervescente se disparó. Continuar leyendo «La vie de bureau / Vida en la oficina (2)»

