La vie de bureau (Vida en la oficina) es una serie de crónicas sobre el mundo laboral. Los acontecimientos y personajes que aparecen aquí son totalmente inventados. Y no se maltrata a ningún animal, sólo a los seres humanos.
En dos semanas nos mudamos a una nueva oficina, y en los pasillos reinan un frenesí y una agitación de los que es difícil aislarse. De pronto unos seres con carpeta, bolígrafo y gafas irrumpen en el despacho y toman nota de mi «security tagged and database registered» ordenador. La actividad diaria se ve trastocada.
Todo el mundo limpia sus armarios y saca reliquias, una chica muy amable me ha regalado tres ejemplares de la revista Camp Rock, con titulares que rezan «¡Entrevistas Top!», «¡Monta un grupo!»… “Para tus hijas”, me dice…
En el departamento de producción sortean gorras y colonias. Y dos becarios se pasean, uno con una cámara de fotos y otra con una gorra de béisbol de la que salen dos orejas de conejo, para hacer fotos a todo el que quiera, que van a crear una página de la mudanza en Facebook para fomentar el espíritu de equipo. Declino amablemente, digo, mira, es que soy muy tímida.
Los sufridos empleados hemos recibido un mail esta mañana que no tiene desperdicio. Se titula MUDANZA DE PLANTAS y dice literalmente lo siguiente:
Hola a todos,
Comentaros que al nuevo edificio sólo se mudarán las plantas que estén en los despachos.
Para las zonas comunes pondremos más adelante unas plantas con maceteros decorativos y de acuerdo con la nueva imagen de las oficinas.
El que le tenga mucho cariño a su planta que se la lleve a casa.
Una compañera del departamento de ventas ha respondido con la siguiente frase:
¡¡Todas las plantas a los despachos!!
¡Salvemos las plantas!
(Y nosotros reunidos en el despacho intentando escribir comedia…)
2008